El simulador · horquillas, no promesas

El dividendo, con honestidad

La respuesta es una curva, nunca una cifra. Los repartos empiezan pequeños, porque la Reserva preserva su capital antes de repartir, por ley (anexo II), y crecen a medida que los warrants cristalizan y los rendimientos se capitalizan. Cada parámetro lleva su incertidumbre; la banda muestra la horquilla de pesimista a optimista, y el botón escéptico aplica a cada parámetro el supuesto más desfavorable.

150

Nadie conoce esta cifra. Depende de la velocidad con que las empresas hiperautomatizadas crucen los umbrales del artículo 3; la horquilla va del escepticismo al auge.

7

Los warrants solo cristalizan cuando una empresa designada sale a bolsa o se vende (artículo 5). Las empresas privadas pueden seguir siéndolo mucho tiempo; el instrumento espera.

4

El rendimiento real a largo plazo del fondo noruego es la referencia; el anexo II retiene lo necesario para preservar el capital real antes de repartir nada.

5

Nuevas empresas siguen cruzando los umbrales del artículo 3 y las empresas cubiertas siguen creciendo. Cero significaría que ninguna empresa vuelve a calificar jamás.

Horquillas, no promesas. El botón de previsión aplica proyecciones publicadas del valor de la IA (PwC, Goldman Sachs, McKinsey), cuyos márgenes de error se miden en billones; aquí son entradas de escenario, nunca la premisa de la ley, y el botón escéptico queda a un clic. Si el fenómeno sigue siendo pequeño, el dividendo sigue siendo pequeño, y el artículo 14, apartado 3, obliga a la Comisión a constatarlo y a proponer su modificación o derogación.

Cada supuesto de este modelo