El simulador · horquillas, no promesas
El dividendo, con honestidad
La respuesta es una curva, nunca una cifra. Los repartos empiezan pequeños, porque la Reserva preserva su capital antes de repartir, por ley (anexo II), y crecen a medida que los warrants cristalizan y los rendimientos se capitalizan. Cada parámetro lleva su incertidumbre; la banda muestra la horquilla de pesimista a optimista, y el botón escéptico aplica a cada parámetro el supuesto más desfavorable.
Horquillas, no promesas. El botón de previsión aplica proyecciones publicadas del valor de la IA (PwC, Goldman Sachs, McKinsey), cuyos márgenes de error se miden en billones; aquí son entradas de escenario, nunca la premisa de la ley, y el botón escéptico queda a un clic. Si el fenómeno sigue siendo pequeño, el dividendo sigue siendo pequeño, y el artículo 14, apartado 3, obliga a la Comisión a constatarlo y a proponer su modificación o derogación.
Cada supuesto de este modelo
- El 3 % del valor de una empresa designada entra en la Reserva en el primer evento de liquidez de esa empresa (fijado por el artículo 5, apartado 2); el valor de la empresa se toma como diez veces los ingresos cubiertos, una cifra redonda deliberada.
- El valor designado cristaliza como un flujo continuo: la primera ola durante diez años desde la mediana del desfase, y las cohortes posteriores crecen al ritmo que usted fije; adultos con derecho: 350 millones (Eurostat, ciudadanos de la Unión de 18 años o más).
- Los repartos siguen el anexo II al pie de la letra, según su modificación pública: primero la preservación del capital real, una banda suavizada de tres años con un suelo del 2 % del capital de la Reserva, sin apalancamiento, todo en euros constantes de 2026.
- La banda aplica el mismo cálculo en los extremos pesimista y optimista de sus parámetros. Nada de esto es una promesa; el modelo es de código abierto.